martes, 25 de agosto de 2009

RECONOCIENDO LA MATERNIDAD Y LA ENERGÍA FEMENINA


-"Soy una Investigadora Asociada en el campo del Desarrollo Infantil y Relaciones Humanas."


La primera vez que renové mi licencia de conducir en la oficina de tránsito del condado me pasó lo siguiente:
Cuando la oficial que tomaba los datos, me preguntó cuál era mi ocupación, no supe qué responder. Al percatarse de esto la oficial que tomaba los datos me dijo, "A lo que me refiero, es a sí trabaja usted o es simplemente una ...?" "Claro que tengo un trabajo, le contesté soy una mamá". A lo que la oficial respondió, "No ponemos mamá como opción, vamos a ponerle ama de casa." Fue la respuesta enfática de la oficial.

Cuando se me venció la licencia y la fuí a renovar, la historia fue distinta: La funcionaria era obviamente una mujer de carrera, eficiente, de mucha postura, y tenía un título muy despampanante que decía "Interrogadora Oficial".

-"Cuál es su ocupación?" me preguntó ella. Qué me hizo contestarle lo que sigue? No lo sé. Las palabras simplemente salieron de mi boca.

-"Soy una Investigadora Asociada en el campo del Desarrollo Infantil y Relaciones Humanas."

La funcionaria se detuvo, el bolígrafo quedó congelado en el aire, y me miró como si no hubiese escuchado bien.

Repetí el título lentamente, haciendo énfasis en las palabras más importantes. Luego, observé asombrada como mi pomposo anuncio era escrito en tinta negra en el cuestionario oficial.

-"Me permite preguntarle", dijo la funcionaria, con un aire de interés, "qué es exactamente lo que hace usted en este campo de investigación?"

Con una voz muy calmada y pausada, me escuché contestarle,-"Tengo un programa continuo de investigación (qué madre no lo tiene) en el laboratorio y en el campo (normalmente me hubiera referido a lo anterior como adentro y afuera). Estoy trabajando para mi maestría (la familia completa) y ya tengo cuatro créditos (todas mis hijas). "Por supuesto que el trabajo es uno de los que mayor demanda tiene en el campo de humanidades (alguna madre está en desacuerdo?) y usualmente trabajo 14 horas diarias (en realidad son más, como 24).

Pero el trabajo tiene muchos más retos que cualquier trabajo sencillo, y las remuneraciones más que solamente económicas, también están ligadas al arrea de la satisfacción personal.

Se podía sentir una creciente nota de respeto en la voz de la funcionaria, mientras completaba el formulario. Una vez terminado el proceso, se levantó de la silla y personalmente me acompañó a la puerta.

Al llegar a casa, emocionada por mi nueva carrera profesional, salieron a recibirme tres de mis asociadas del laboratorio, de 13, 7, y 3 años de edad.

Arriba podía yo escuchar a nuestro nuevo modelo experimental en el programa de desarrollo infantil (de 6 meses de edad), probando un nuevo programa de patrón en vocalización.

Me sentí triunfante! Le había ganado a la burocracia! Había entrado en los registros oficiales como una persona más distinguida e indispensable para la humanidad que sólo "una madre más".

La maternidad...que carrera más gloriosa. Especialmente cuando tiene un título en la puerta.

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Este relato me llegó por email y no figuraba el autor, espero que lo disfruten.






viernes, 14 de agosto de 2009

PORQUÉ ES IMPORTANTE QUE EL HOMBRE AYUDE A SU MUJER EN LA PREPARACIÓN PARA EL PARTO



En nuestra cultura todavía hay gente que piensa que el hombre no tiene nada o muy poco qué hacer en la preparación para el parto y trabajo de parto, esta idea determina que él o ellos se pierdan la posibilidad de poner su afecto y su fuerza de padre y compañero en ese momento.

Cuando digo parto no me refiero al momento del período expulsivo en sala de partos sino a todo el trabajo que comprende la preparación para el parto, el acompañamiento cuando comienzan las primeras contracciones de pre-parto, durante el período de dilatación en casa y en el sanatorio, y por último si el hombre se siente en condiciones, su presencia en sala de partos. Es mucho lo que un hombre puede ayudar aunque no presencie el nacimiento, el parto suele demandar mucho tiempo y trabajo antes de llegar al período expulsivo en sala de partos.

Desde el momento que comienzan las primeras contracciones pueden trabajar juntos y entre los dos ayudar al bebé a nacer. El hombre no sólo puede colaborar con la mujer, también puede durante todo el tiempo puede hablar a su hijo, estimularlo a que haga su camino, porque el bebé oye a su padre desde el sexto mes y reconoce su voz si él le habla, también reconoce su energía a través de la panza si lo acaricia.

Todo esto hace que le tengamos que dar importancia a la preparación, y lo que quiero remarcar es que no sólo es necesario “prepararse intelectualmente” sobre cómo son los partos sino que hay que hacer una práctica disciplinada y conciente todos los días por lo menos los dos últimos meses. Así la mujer estará en las mejores condiciones posibles para trabajar en el parto.

La mujer debe hacer un ensayo diario de algunos ejercicios, es la única manera para que pueda usarlos realmente durante su trabajo de parto. Podríamos compararlo al entrenamiento que hace un deportista, a nadie se le ocurriría pensar que un destacado jugador de tenis podría estar en condiciones de enfrentar un partido de alto rendimiento si no se preparara disciplinada y concientemente.

Muchos partos pueden implicar un esfuerzo quizá mayor que la prueba atlética más fuerte que podamos pensar, sin embargo se hace difícil concientizar que un ensayo y concentración ayudaría a enfrentarlo en mejores condiciones. No alcanza la preparación que alguien enseña y que se escucha y practica una vez, sino la que se hace diariamente por lo menos los dos últimos meses.

¿Y porqué prepararse en pareja?, porque el afecto del hombre en el momento del ensayo diario ayuda a la mujer a enfrentarse con los temores que aparecen al realizar la práctica, porque al hacerlo se pone en contacto con el futuro parto intensamente. Y porque al igual que un entrenador puede ayudar, acompañar y hacerse co-responsable del entrenamiento.

La experiencia muestra que a las mujeres les cuesta mucho prepararse solas, porque cuando intentan hacerlo las asaltan los temores al parto, imágenes difíciles, inseguridades y al no tener con quien compartirlas abandonan el intento. Es necesario ayudarlas. Entre dos es más fácil, la intención y voluntad conjunta pueden dar la posibilidad de hacerlo, aunque también pueden aparecer fuertes movilizaciones emocionales. Si el hombre se hace co-responsable la mujer hará su entrenamiento aunque aparezca algún temor.

Tenemos que tener presente que el parto no es algo “sólo de la mujer”, es un acto sagrado en el que nace un nuevo ser y en el que estamos implicados todos los que algo tenemos que ver con él y muy especialmente el padre de ese bebé. Los profesionales podemos unirnos a la pareja y poner nuestra mejor energía y será eso una maravillosa colaboración, pero el centro, en el capullo central estarán la mujer y el hombre haciendo el esfuerzo de parir ese hijo. Por eso es tan importante que el hombre colabore con su mujer y si el no puede hacerlo y ella no puede hacerlo que decida pedir a otra persona que la ayude.

COMO HACER LOS EJERCICIOS DE PREPARACIÓN PARA EL PARTO EN PAREJA

Para hacer los ejercicios respiratorios es importante ubicarse en un lugar que estén los dos muy cómodos. Recordar que la preparación no es sólo física, es también mental, emocional y espiritual.

1- Unirse corporalmente de algún modo, abrazarse, tomarse de las manos, o de la manera que les venga mejor en ese momento y una vez que se logra esto recordar que aproximadamente dentro de tantos días... se producirá el parto-nacimiento, hacer unos minutos de concentración mental y de unión energética entre los dos. Aflojar el cuerpo, serenar la mente y dejar que se irradie amor a través de los cuerpos, recuerden que además de esperar un hijo son un hombre y una mujer que se aman. Cuando se sientan preparados sigan así:

2- El hombre dirige a su mujer de la siguiente forma: imagina que está por comenzar una contracción, repasemos lo que aprendiste: concentrada en el presente.... con confianza... aflojando el cuerpo.... serenando la mente... buscando imágenes de abrir el camino para el bebé... tomando energía... entras en un estado de conciencia extraordinaria... nos imaginamos los dos en un capullo de energía que nos contiene, que nos da fuerzas y protege.
Imaginá que tu panza comienza a contraerse poco a poco y que seguramente vas ha sentir algunos tironeos en el cuello del útero... también puede que sientas que el bebé empuja... o algo parecido... tal vez sientas dolor, una emoción muy fuerte... tal vez mucho temor... tratá de concentrarte mentalmente y empezá a dirigir tu respiración... al principio es tranquila y profunda... recordá que tenés que dejar el pecho bien flojo para que pueda entrar el aire, cuando exhales imaginá que sale el dolor hacia afuera... cuando inspires conectate con la energía que hay en el aire y tomala para tener fuerzas... podés decir tomo energía al inspirar y relajo al exhalar... imaginá que nuestro bebé también está trabajando, démosle el mensaje que le estamos ayudando... ya van 15 segundos... ahora la contracción va ser más fuerte... concéntrate más y no te asustes, ayúdate con la respiración... intenta que el dolor salga con el aire... podés acelerar un poco el ritmo si te hace bien... cuando repires imaginá que la energía llega hasta el lugar del dolor para que se abra y alivie... imagina que el cuello del útero es una puerta que se abre... van 30 segundos... dentro de poco esta contracción termina... respiremos juntos... (hasta los 45 segundos), van 45 segundos... pasá a una respiración mas lenta, oxigenate bien que le llega al bebé... ya falta poco..(avisar cuando) van 60 segundos...ya pasa. Ahora dos respiraciones profundas y descansá. Descansan los dos.
3- Este ejercicio se puede hacer con la mujer en una posición en que el hombre pueda hacerle masajes sobre la zona del sacro. Practicarlo por lo menos una vez por día de este modo.

lunes, 27 de julio de 2009

Media hora por día de juego, conversación o paseo con los hijos.




Después de leer parte del libro Babytolk de la Dra. Sally Ward se me ocurrió escribir esta propuesta que es bastante parecida a la que ella propone y que da para pensar sobre el tema.

Se trata de compartir todos los días, con el bebé o el niño media hora de juego, conversación, o paseo charlado y jugando, o una cena prestándole atención, del mismo modo que con un invitado con quien uno realmente quiere disfrutar ese momento... COMPARTIENDO INTIMIDAD.

La idea tiene que ver con compartir con él o los hijos momentos dedicados a él o ellos exclusivamente, creando una intimidad de esas en las que uno sale lleno de alegría y satisfacción por haber estado con el otro desplegando y descubriendo el ser de cada uno.

Es un espacio para crear un momento de relajada expansión del amor mutuo, en una actividad lúdica o de conversación o de contacto corporal en el juego, o de paseo o en lo que sea, según la edad del hijo. A los bebes y niños pequeños les gusta mucho jugar con sus padres a su altura, sentados sobre almohadones o colchonetas o tirados sobre ellas ofreciéndoles la posibilidad de estar cuerpo a cuerpo en el juego.

La idea es que se ponga el contestador telefónico y se apague la televisión para crear una situación que favorezca el encuentro. Para reafirmar esto pensemos lo que nos sucede cuando visitamos a un/a amiga/o queridos, con quien nos encanta conversar y ella o él atienden repetidamente el teléfono y algunas de esas veces hablan todo lo que la persona que está del otro lado le propone, cortando de ese modo “nuestra conversación e intimidad”.

Ya sé, estarán pensando en los celos, pero lo que quiero decir va más allá de eso, tiene que ver con la lúcida propuesta de la Dra. Ward, a veces "se está y no se está" con los niños y esa media hora propuesta es “para estar con todo”, algo que será muy enriquecedor para padres, niños y la experiencia que comparten.

Si son bebes, recordemos que les gusta mucho “conversar”. Podemos repetir algún sonido que el esté haciendo, mirándolo e invitándolo con el gesto, esperamos, el responde, repetimos ese sonido, esperamos, el responde... hay que darle la misma entonación que el le da.

A los niños mas grandes tal vez no les gusta tanto conversar pero sí les gusta jugar, caminar o que les contemos cuentos o historias de vida o inventadas y muchas cosas más, es cuestión de preguntarles que quieren compartir.

Podemos proponer ¿querés que te haga un cuento inventado y fantástico o queres que lo inventemos juntos?. quizá puede empezar así: Había una vez una hormiguita que hablaba....o un elefante que tenía tos, un osito de peluche que cantaba y saltaba... había un nene que estaba enojado, enojado... y otro que estaba contento, muy contento..., un nene que pegaba fuerte, fuerte... etc. y luego seguir inventando una historia fantástica o divertida, o que enseñe algo y muchas cosas más.

Cuidaremos no poner todo el afán en el resultado. El AQUÍ Y AHORA en este caso es lo más importante, tal vez.... esa sea la cuestión principal, pasar un buen momento juntos y si aparecen dificultades amablemente encontrar las respuestas. Generalmente los niños se concentran más en el proceso que en el resultado y gustan más del él, reconocen intuitivamente todo lo que les aporta ese camino sin pensar en los resultados.

Es importante encontrar un horario que sea bueno para todos, Y NO CUANDO EL CANSANCIO AGOBIA, aunque a veces sólo queda tiempo para los cuentos a la hora de dormir y eso también vale mucho.

El padre o madre debe elegir algo que al bebé o niño le interese, sólo alguna vez sirve mirar el “partido de fútbol juntos” si el bebe es pequeño y todavía no entiende eso, aunque sepamos que el contacto y sostén corporal son maravillosos.

Si no se puede hacer esto todos los días (cuando se llega tarde a la casa y hay muchas tareas hogareñas que realizar), fijar días en que sí se pueda disfrutar. Quizá se pueda alternar una día el padre y otro la madre. Aunque la idea es no sólo brindar un rato de atención especial e íntima al niño, sino desarrollar la comunicación y el contacto con él como un modo de darles eso que ellos esperan gozar y aprender con los padres.

Es importante ponerse en onda de disfrute y no hacerse la cabeza de que “tengo tantas cosas que hacer”, este momento sirve para distenderse y unirse al hijo, creando un vínculo creativo y amoroso, como si uno tomaría un café con un amigo querido y eso, a veces hay que aprenderlo.

Con el tiempo se disfruta más, en un primer momento hasta que se desarrolle la posibilidad del encuentro creativo, puede existir una sensación de no saber qué hacer o de estar usando el tiempo que se necesita para otra cosa.

Los que han investigado esta propuesta han probado que los bebes y niños con esta actividad se tranquilizan y serenan, además de disfrutarla, aprender y evolucionar mejor.

Creo que la intimidad con los padres aunque sea por un corto tiempo les da a los niños la posibilidad de sentir el potencial de amor y atención e INTIMIDAD que necesitan y pueden compartir. Y esto se vuelve más importante aún cuando los padres y los chicos están separados muchas horas por día.

miércoles, 17 de junio de 2009

Consejos para el uso del cinturón de seguridad del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires



Abróchese el cinturón de seguridad tanto de cintura como de hombro, en cada caso desplazamiento, así sean viajes cortos.
En el cinturón de tres puntos, la banda del hombro debe ir colocada por el centro del hombro, por encima de la clavícula, y cruzando a la altura del esternón. En ningún caso, debe ir colocada por encima del cuello. Si aún utilizado la corredera no se logra colocar como corresponde, es necesario el uso de un suplemento para subir el talle de la persona.
Lleve el cinturón de seguridad de cintura debajo del abdomen y cruzando a las caderas. Nunca debe ir colocada sobre el estómago.

También las mujeres embarazadas deberán llevar colocado siempre el cinturón de seguridad. La banda abdominal deberá ir lo más ceñida posible a la región pelviana para evitar toda la presión sobre el vientre.

Sepa cómo ajustar los cinturones de seguridad y cómo liberarse de ellos si tiene que salir rápidamente del automóvil.
Abróchese el cinturón de seguridad si va en el asiento trasero; utilice el cinturón central si se utiliza ese asiento. Los cinturones de seguridad ayudan a los pasajeros al impedir que sean despedidos hacia adelante.
Nunca deje que más de una persona viaje con el mismo cinturón de seguridad.
Durante el viaje, los pies se deberán mantener siempre en la zona reposapiés y nunca sobre el tablero o la banqueta.

martes, 16 de junio de 2009

Imagino que...en las ciudades hay muchas plazas y parques







Imagino que…en todas las ciudades hay muchas plazas para que los niños vayan a jugar, a tomar aire, a expandir sus pulmones y saciar su sed de movimiento y para que los adultos disfruten del verde y del aire libre.

Pero… debiera haber una plaza cada cinco o seis cuadras, sí ya sé, esta propuesta con la realidad que hoy vivimos parece una exageración, pero…

Sabemos que nos es tan fácil llevar dos o tres chicos a la plaza si queda a seis o siete o diez cuadras, el más pequeño va en el cochecito, el otro o los otros se cansan de caminar y mucho más a la vuelta a casa, uno que se queja, el otro que corre más lejos de lo conveniente, a la mamá, los abuelos o la mujer que los cuida se les hace muy difícil hacer ese trayecto.

Es por eso que pienso que a más de tres cuadras ya se hace difícil ir todos los días con los niños, y muchos pensamos que los niños debieran ir todos los días o casi todos los días a la plaza, disfrutarían, crecerían mejor y al volver estarían más tranquilos después de “potrear” un poco, como se decía en mi pueblo.
Imaginemos todos y comuniquemos nuestros necesidades de más plazas a quienes pueden hacer algo para lograrlo.

viernes, 12 de junio de 2009

León disfrutando moverse en su colchoneta.














Agradezco a Marcela y Martín sus papas que sacaron estas fotos y me permitieron publicarlas.
León cuandos las sacaron tenía cuatro meses y un día, desde que tiene un mes aprendió a estar en su colchoneta.

miércoles, 10 de junio de 2009

Habitación para niños con colchones en el piso







A mi me encanta la idea de armar el dormitorio de los chicos con los colchones en el piso, sobre alfombras.

La idea es poner dos colchones contra la pared con almohadones como respaldo, de modo que el lugar se convierta en su lugar para dormir y también en una cómoda sala de estar y de juegos donde compartir buenos momentos con los hijos, dado que ahí es donde se encuentran sus juguetes.

Las fotos muestran mi lugar de trabajo que está armado del modo en que les estoy proponiendo hacerlo para los chicos. Ahí verán a las madres sentadas con sus bebes, ahí conversamos y tomamos el té con galletitas.

También tengo experiencia de prestarlo a mis nietos y sus amigos para dormir ahí y para jugar. Los colchones y los almohadones se conviertes en casitas, carpas, cuevas, barcos y mil cosas más, me contó Adri la mamá de Fede y Santi que ellos dicen que es uno de los lugares más lindos para jugar.

Me parece que viene muy bien desde que son bebes, aunque duerman con los padres los primeros seis meses como se recomienda en este momento.

Armar una habitación para niños con los colchones en el piso, desde mi punto de vista, sirve para:

- que duerman y jueguen a nivel del piso y no haya peligro de caídas.

- para los chicos es un hermoso y cómodo lugar para jugar, pareciera que se agranda la habitación porque los colchones se convierten en sostén de juegos, tipo sala de juegos blanda. Pueden saltar, hacer pruebas, rodar y descansar cómodamente y además, como dije antes, pueden usarlos para muchas cosas.

- si se decoran con almohadones y se ponen colchonetas para los bebes delante de los colchones, los padres o persona que los cuida puede estar cómodamente sentados en ese lugar, cerca de ellos como hacemos en mi Estudio con las Madres.

-También los padres pueden estar cómodos ahí mientras los chicos más grandes juegan con sus cosas o pueden jugar con ellos o leer o tejer a quien le guste, mientras ellos se entretienen en el lugar.

- por la noche cuando se necesita dormir un rato con ellos porque necesitan compañía es cómodo para los padres.

Alguien puede decir que cuando son pequeños y gatean o ya caminan pueden levantarse e ir de noche a cualquier lugar y eso puede ser cierto y peligroso, pero vienen unos instrumentos que se ponen en la puerta y hacen de barrera para que no puedan salir.
Eso mismo sirve cuando alguien quiere estar con ellos en la habitación y mientras son chiquitos evitar que
puedan salir.
Esa valla, por nombrarla de alguna manera, tiene que ser suficientemente alta y con un cierre seguro como para que un chico de dos años no pueda abrirla.
Yo he puesto fundas de algodón blando que viene en tubos y que nos es necesario cocer más que en los extremos, lo he comprado en el Barrio de Once en la Ciudad de Bs.As. en la calle Lavalle.
Para la noche o también durante el día poner sábanas ajustables de lindos colores.
Qué opinan de esta idea?
A los padres les hubiera gustado tener un lugar así para jugar cuando eran niños?
Y ahora, les gustaría tenerlo para estar con sus hijos?



Cipolletti: Grupos de madres con bebes.

Esta fografía es de un grupo de mamas con bebes en el año 1998, me quedé muy contenta de poder rescatarla con las nuevas tecnologías a mi alcance.
A mi lado se ve a mi hija Ale Kohon, con quién desde ese año compartíamos la coordinación de los grupos de madres. Tarea que compartimos hasta finales del año 2005 cuando ella fué a residir en la ciudad de Cipolletti.
En este momento ella vive allí y está organizando grupos de madres con bebes pequeños y también grupos de madres de hijos más crecidos, para conversar y compartir esas etapas del crecimiento de los hijos.
En las conversaciones grupales siempre se da la posibilidad de enriquecer las propias visiones y estilos de crianza a través de lo que en la reflexión aportan las compañeras de grupo o la Coordinadora y de alguna lectura compartida a las que siempre se le dedica algún momento de las reuniones.
Ale también tiene intenciones de organizar estos grupos en la ciudad de Neuquén.
La dirección de mail de Alejandra Kohon es alekohon@hotmail.com
Telefóno cel.0299-154-2464-6444

martes, 9 de junio de 2009

Desgrabación de una reunión de un grupo de mamas con bebes.

Este grupo es actual, esta foto cuando fueron a visitar a la abuela de Siri.
Conversamos, mientras los bebes disfrutan de las colchonetas.


Aquí posando las madres con sus hijos.
Lo que sigue es la desgrabación de una reunión de un grupo de mujeres, es la segunda o tercera reunión después del parto, los bebes tienen desde veinte días a tres meses.
desgrabación del 12 de agosto de 1995, los nombres están cambiados para proteger la intimidad de mis alumnas.

Participan Sary, ( hijo de un mes y días ) Daly ( hija de dos meses y medio), Karen ( hija de 1 mes) y Carla ( hijo de l mes y tres semanas).
Todas habían sido alumnas mías en grupos de embarazadas, pero no todas se conocían entre sí, hoy en día también recibo alumnas que no han venido a los grupos de embarazadas.
Las reuniones son semanales.
En aquél momento conversábamos una hora y cuarto y luego había una clase de gimnasia mientras alguien cuidaba los bebes.

Actualmente las dos horas son dedicadas a la conversación.
Nos sentamos en los almohadones, delante de las madres hay colchonetas donde cada una puede apoyar su bebé.
Tomamos té con limón y galletitas.
Después de los saludos y ubicación empezamos a conversar.

Daly: me siento cansada, no doy abasto, salí mal vestida, antes eso no lo hubiese hecho nunca...

G.S.: La verdad yo te veo linda, pero entiendo lo que decís, el cansancio y sus consecuencias en esta etapa pueden ser muy fuertes...

Daly: Quisiera dormir, dormir, dormir... tengo mucho sueño (se le caen las lágrimas).

G.S.: Aquí podes llorar tranquila que todas sabemos de qué se trata.

Daly: Es que con estos días tan fríos no pude salir, entonces estoy todo el día con ella encerrada entre cuatro paredes...y me pongo mal.

G.S. Cuando hace frío abrigala bien, la pones en el cochecito ahí los bebes están muy protegidos y te vas a pasear o a tomar un café en un bar de “no fumadores”, te despejas un poco o llamas a alguien a quien puedas invitar a tomar ese café, no te quedes encerrada.

Daly: hoy casi no vengo porque me agarra un estado de apatía, pero me obligué a venir.

Sary: es que una está muy sola en la casa y eso pone mal.

G.S.: aparece aburrimiento y tristeza, se necesita salir del encierro y recrearse, por bien que se esté con el hijo se necesitan también otras cosas, ver gente, salir, no son ustedes mujeres acostumbradas a estar mucho tiempo dentro de la casa.

Sary: además el bebé necesita de vos todo el tiempo y te mira constantemente, ¿no sienten los ojos clavados en ustedes?, yo con mi otra hija a veces le decía, ahora tenés que mirar otra cosa y la ponía mirando las plantitas que se ven por la ventana y ella se entretenía un rato eso me hacía bien. Otra cuestión es la sensación de que tenes que pedir permiso para todo, para ir al baño, para salir a comprar algo, cada vez hay que pensar ¿puedo ir?, uno no está acostumbrada a esa forma de vivir...

Carla: yo tengo la sensación de que hago todo a mil por hora, que me baño rápido, que como rápido. (dramatiza hablando muy rápido, todas ríen).

G.S. En estos tiempos seguro que haces todas tus cosas rápidamente y las del bebé con calma y tranquilidad ¿no es cierto?

Sary: aparte está la sensación de que te necesita continuamente, parece que te está controlando...

G.S.: Bueno, no parece que sea control, el bebé demanda mucho de la madre, pide una unión muy fuerte y constante en los primeros tiempos porque lo necesita mucho para estar tranquilo y aprender a vivir fuera del útero y poco a poco lograr cierta autonomía. La teta, el calor del abrazo, el sostén amoroso son fundamentales para él.

Daly.: Mi beba toce varias veces seguidas y yo le pregunté a la pediatra porqué lo hacía y ella me dijo quedate tranquila es sólo para llamar la atención.

G.S.: Claro, para ellos aprender a llamar la atención es fundamental, no es así para nosotros también, en relación a los que amamos?, sólo que nosotros nos bancamos llamar la atención sólo en momentos oportunos y los bebes todavía no entienden de eso.

Carla: A mí me angustia porque quiere comer cada dos horas y estoy tratando de entretenerlo para que espere tres horas.

G.S.: Muchas veces los bebes pueden tener hambre o sed a las dos horas o antes, la semana pasada tu hijo parece que necesitaba tomar muy seguido la teta para estimular con la succión mayor producción de leche, cosa que ocurre alrededor de los 45 días, ahora es probable que naturalmente pueda tomar mas espaciadamente. Recuerden que eso se repetirá dos veces más antes de los seis meses.

Daly: Ayer tomé conciencia del esfuerzo que es dar la teta, a mí me encanta darle, pero me di cuenta que estaba cansada por eso, ella ya pesa siete kilos, sólo levantarla me resulta un gran esfuerzo. Estoy cansadísima, a veces siento que no puedo más.

G.S.: La nena ya tiene casi tres meses, tal vez puedas darle alguna vez una mamadera de tu propia leche o no y descansar, a esta altura no hay peligro de que dejen el pecho por incluir una mamadera de vez en cuando. También podés dejar que tu marido algún día le dé una mamadera y vos salis a hacer algo que te guste y así te despejas un poco de la casa y la beba o podes pedirle que le de una toma cuando pide en la noche y vos descansas esa vez, por seis horas seguidas, eso repone mucho.

Sary: Yo fui a la pediatra y le pregunté qué darle cuando tenga que ir a trabajar, ella me preguntó si yo quería sacarme leche, yo le dije que no entonces me recetó una leche en polvo.

Daly: Ella toma los viernes a la tarde una mamadera, cuando se la dejo a mi suegra. Mi marido está por las mañanas en casa y aunque está trabajando yo podría aprovechar y salir alguna vez. Pero como tengo que hacer todas las cosas de la casa, las compras... estoy pendiente de eso y de atenderla a ella y no me resulta fácil ni muy posible dejar todo e irme, por otro lado mi marido se queda en casa pero trabaja haciendo un nuevo proyecto de trabajo porque no nos alcanza el dinero, son muchas cosas... me siento muy exigida. (llora)

G.S. En estas épocas de adaptación a todo lo nuevo que significa y trae un hijo llorar alivia las tensiones...se ha comprobado que por las lágrimas salen las hormonas que provocan stress, hay quienes suponen que eso ayuda a que no pasen a los bebes a través de la leche.

Sary: Es mucho todo lo que a uno le pasa...

G.S.: Es que no están acostumbradas a cuidar todo el día a un bebé y a sentir esa gran responsabilidad... todo es nuevo y es un gran esfuerzo aprender a hacerlo. Es muy diferente atender la casa de una pareja, que una casa con un hijo y atender al hijo además. Por eso descansar con el bebé hace tanto bien...

Karen: A nosotros, con mi marido, mil veces nos pasaba que no teníamos que comer en casa y nos conformábamos con cualquier cosa, o salíamos a comer una pizza si teníamos ganas.

G.S.: Claro cuando uno es una pareja tiene otras posibilidades, con un hijo la casa tiene que tener otras cosas, cosas atractivas, entre ellas la comida, porque uno pasa más tiempo ahí y una mujer que amamanta tiene que alimentarse bien. La casa se ha convertido en un hogar con un hijo y esto es diferente. Así es que la casa requiere un esfuerzo extra para que todo funcione bien y sea más agradable estar en ella.

Karen: antes si no había para desayunar en casa lo hacíamos en el trabajo, y ahora tiene que haber comida todos los días.

Sary: Yo me quedé pensando algo después de la reunión pasada. Graciela, vos preguntaste si nos gustaba dar la teta, y yo durante la semana le daba la teta y me decía: es lindo dar la teta, lo que nos es lindo es que sieeeeeeempre (acentúa la palabra) le toca a uno hacerlo. Ves en este momento no tengo ganas de darle.

G.S.: Es así cuando uno está muy cansada o por alguna otra razón uno quisiera que alguien te reemplace aunque sea una vez.

Todas: ¡Claaaro!

Daly: El domingo vinieron mis viejos (viven en el interior), mi papá me dijo ¿otra vez va a comer?, sí le dije, siempre es así, el se había olvidado cómo era, que a cada rato hay que amamantar.

Karen: ayer mi marido se fue a jugar al Padell, y yo le dije porqué no tendrás teta vos así me voy yo a jugar...(risas).

G.S.: Dentro de un tiempo vas a poder dejarle una mamadera.

Karen: Yo tengo ganas que sea después de los dos meses.

G.S.: Es un buen momento si a vos te parece bien. Una mamadera de vez en cuando después del primer o segundo mes del bebé ayuda a que una amamante más aliviada y se pueda hacer alguna cosa que uno tiene ganas. Podes sacarte leche y dejarle en la heladera o frizzer para que tu marido u otra persona se la dé si el bebé la necesita, muchas veces aguantan sin tomar esa poquitas horas en que ustedes salen.

Carla: Si, esa es la mamadera de la libertad.

Karen: La semana que viene yo tengo una reunión de trabajo de una hora, más quince minutos de viaje de ida y otros quince de vuelta, tengo miedo que se ponga a llorar de hambre mientras yo no esté (la bebe tiene un mes y una semana).

G.S.. podes darle el pecho antes de salir y sacarte un poco de leche durante el día para que le den con un goterito o mamadera si llora, pero lo más probable es que aguante perfectamente hasta que vos vuelvas porque no es mucho tiempo.

Carla: ¿Sabes que hizo mi marido un día que yo fui a hacerme una radiografía y el bebé lloraba mucho?. Me llamó por el T.E. al celular y yo me vine sin hacérmela, lloraba tan desesperado que le mojó el chupete en azúcar y el bebé se calmó y se quedó dormido, cuando yo llegué estaba todo tranquilo. Después el tenía culpa por haber hecho eso.

G.S.: Bueno, no hay que hacerlo, pero por una vez no es para tener culpa. Antes la gente siempre hacía eso habitualmente, ahora los Pediatras y Odontólogos lo desaconsejan una porque el azúcar no le haría bien a un bebé y también para preservar la dentadura.

Carla: Mi bebé está con muchos gasesitos y el pediatra me aconsejó darle Factor A.G. en gotas, descubrí que como es dulzón desde que se lo doy se calma.
Karen: el pediatra me dijo que es efectivo en un sesenta por ciento.

Carla: Yo se lo doy, para mí le hace bien, cuando está con retorcijones de pancita, lo que no me acuerdo es hasta cuanto puedo darle.

Karen: a mí el Pediatra me dijo que lo use durante tres o cuatro días, cinco gotas por vez, tres veces al día.

Carla: Yo le doy una o dos gotitas tres veces al día.

G.S.: Porque no llamás a tu Pediatra y le preguntas así te quedas tranquila.

Daly: Renata ( tres meses) está molestas estos días, ¿cuando empiezan con la historia de sacar los dientes como es? porque ella se refriega la boca y llora...

G.S: Alrededor de los cinco meses, pocas veces empiezan antes. Pero sí pueden tener molestias un tiempo antes.

Carla: ¿Entonces está bien que trate de estirarle el tiempo entre mamada y mamada?.

G.S. Seguramente él sólo empezará a estirar ese tiempo, el asunto es no ser rígida con ese tema, alguna vez el bebe puede tener hambre antes, o necesita chupar un poco para dormirse, o como dice la dra. Vera May, quiere un “postrecito” o un “cafecito” después de comer. A mi me parece bien entretenerlo para que empiece a tomar cada dos horas y media, como me parece bien a partir de los tres o cuatro meses ponerle a la noche el chupete cuando llora a ver si tenía necesidad de succionar y con eso se calma, así se puede acostumbrar a dormir más tiempo sin comer, esto si no hay una indicación diferente del Pediatra.

Karen: A veces una se siente mala madre si no cumple con todo, y no se puede vivir así.

G.S.: Karen, poco a poco uno se acostumbra a dar lo que el bebé necesita sin tanta exigencia y además uno se conforma con ser una madre “suficientemente buena” como decía Winnicott, lo que no es poca cosa, pero seguiremos hablando mucho de esto. Ustedes estarán cada vez más enamoradas del bebé y más confiadas en ustedes mismas y eso facilitará la crianza.

G.S. ¿Daly, no tenés una amiga con un bebe? Porque hay una solución cuando uno no tiene con quien dejar a los chicos que es compartir el cuidado de los bebes con una amiga que tenga un bebé durante la semana o una pareja de amigos los sábados o domingos. Una de ustedes cuida los dos bebes y la otra sale, esto lo pueden organizar y probar por una hora a ver cómo sucede. Esto puede ser muy bueno porque puede funcionar parecido a tener una cuidadora de bebes.

Daly: Sí tengo una amiga que también necesitaría.

G.S.: Porque además de cuidar al bebé, cuando han estado acostumbradas a hacer muchas cosas fuera del hogar, necesitan salir y conectarse con el afuera y en estos tiempos de crisis económicas, si no se puede pagar a alguien que ayude, hay que buscar soluciones diferentes, como esta de compartir con amigas o parejas de amigos.

Carla: Ayer estuve todo el día en casa sin salir, cuando llegaron las ocho de la noche quería salir aunque sea a comprar algo, quería ventilarme, ya estaba que no daba más de estar adentro.

Karen: cuando mi marido se fue a jugar al padell, yo estaba que no daba más, el se fue y volvió y yo estaba con la remera vomitada, cansada, pero sólo físicamente...

G.S.: Claro, a veces, una se aburre de estar encerrada.

Karen: yo quería leer y no podía...

G.S.: ¿Vos no podes organizar todo de modo que una noche tu marido se quede con la nena y vos puedas ir a jugar al padell?

Karen: Sabes que el otro día se la dejé un rato y me fui a dar una vuelta en auto, cosa que a mí me gusta mucho, y ¿sabes lo que me pasó?, cuando me subí y me senté dije en voz alta: -¡bueno ahora vamos a ir a pasear! Lo mismo que le decía a la beba cuando estaba embarazada y me subía al auto y entonces me dije -¿sola me voy a ir? Como si fuera muy raro. Pero igual fui a dar una vuelta. Cuando volví, el estaba un poco cansado de cuidar la nena.

Carla: Yo me muero por jugar al tenis los fines de semana, pero no es nada fácil que el papá lo pueda cuidar, aunque yo le pedí que lo haga y el pone su mejor buena voluntad.

G.S.: Es bueno que ensaye hasta que se acostumbre.

Carla: Me cuesta coordinar un partido entre las mamadas.

G.S. ¿Cuándo le vas a incorporar una mamadera para trabajar?

Carla: A los dos meses.

G.S.: Bueno, ya falta muy poco, cuando incluyas la mamadera para trabajar podés también reemplazar alguna mamada los sábados que tengas ganas de jugar al tenis. Me parece importante poder hacer esto cuando se tienen ganas, darse esta licencia tal vez sea bueno para poder seguir amamantando un tiempo largo.

Karen: (Bromeando) pero eso es distinto, no es lo mismo dar mamadera cuando uno está obligada a trabajar que cuando uno sólo quiere darse un gusto...

G.S.: Seguro, una cosa es hacerlo por obligación y otra por placer, como siempre el placer puede dar culpa..., habrá que revisar los modelos y ver qué es posible y bueno para ustedes y el bebé en esta época. Vuelvo a decir: podes sacarte leche y que la mamadera sea de tu leche, no es tan difícil juntar leche para una sola mamadera.

Karen: Sí, por ganar el pan de cada día se justifica.

G.S. Bueno, se trata de estar lo mejor posible para poder también estar con ellos lo mejor posible. A mi me parece que este tipo de cosas favorece la lactancia y la buena relación con el bebé. Ustedes son mujeres diferentes a sus abuelas, fueron criadas de forma diferentes, formadas para una vida en un mundo distinto al que ellas tenían, el proyecto de vida de ellas era estar en el hogar y dedicarse a los hijos sin preguntarse mucho si necesitaban otra cosa.
Cuando el mundo cambia y las mujeres desarrollan otros proyectos paralelos al hogar e hijos aparecen otras formas de ser mujer y mamá. Hoy día desde que son bebes y aunque les demos mucho amor y atención, las madres necesitan conectarse con otros intereses. Yo creo que se pueden tener otros intereses y que esto no signifique abandonar al hijo. Lo importante sería poder planificar el futuro de modo que no trabajen tantas horas mientras sean pequeños. De ese modo no abandonan sus intereses de trabajo y tienen medios días para los hijos y la atención de todo lo demás.

Carla: Si yo lo dejo mucho tiempo me angustia.

G.S.: Bueno, es que tu hijo recién tiene dos meses, eso se hace poco a poco, si no tenés obligación de retomar tu trabajo antes. Con los bebes chiquitos se tiene un tipo de unión muy fuerte y hay que aprender a separarse por ratos y progresivamente, para que el bebe aprenda y ustedes también. A una le parece que está pegada con el bebé en esta etapa y de algún modo es así, por un tiempo la mujer se parece a una mamá cangura, quisiera llevarlo en su bolsa a todos lados, pero por otro lado también aparecen las ganas de hacer otras cosas y sentirse libre... entonces, como el bebé necesita mucho que lo cuiden, para poder despegarse un poquito hay que elegir bien con quien dejarlo y así probar cómo sale todo.

Karen: Sí, es tan diferente todo ahora...

G.S. En esta etapa de la crianza hay que reconocer lo importante que es poner tanta energía en el bebé, es la seguridad física y afectiva que uno le da para construir la confianza básica en la vida, la energía que se pone en él es un componente importante en su afirmación vital que le ayuda a organizar sus primeras y tal vez más difíciles experiencias en el mundo.
Sary: ¿cuánto dura esta dedicación tan exclusiva e intensa con el bebé?

G.S.: dos o tres meses, en la medida que el bebé crece también desarrolla su capacidad para estar bien con otras personas.

Sary: Me parece importante pensar, que aunque cueste, es poco tiempo en la vida de uno esta dedicación tan intensa.

G.S.: Seguro, poco a poco hay que enseñarles a entretenerse solos sobre una colchoneta de modo que puedan mover brazos y piernas y mirar hacia el espacio, entonces ustedes podrán hacer algo cerca de ellos, por ejemplo a vos Daly que te gusta pintar, quizá puedas hacerlo con ella cerca. Cuando hacemos el trabajo corporal ella se queda sobre la colchoneta toda la hora tranquila mirando diferentes cosas, quiere decir que le ayudaste a aprender eso y quizá lo podés aprovechar no sólo para limpiar la casa sino para pintar o estudiar.

Sary: A mi me llamaron de la facultad para asistir a un jurado y yo les dije que todavía no puedo, que no dispongo de tanto tiempo para ir.
Carla: ¿Saben lo que me paso el otro día, me llamaron de la escuela donde trabajo (lic. En C. De la Educación), primero no sabía quién me hablaba, me dijo el nombre y no podía conectarme, era la Directora. No podía creer que me ocurriera eso.(risas) Es evidente que estoy en otra.

Sary: ¿Cuantas horas trabajas en el Colegio?

Carla: Dos mañanas, por ahora no voy a retomar, sólo voy a trabajar en mi consultorio en donde puedo conciliar los horarios con dar el pecho al bebe.

G.S.: Defiendan las ganas y necesidad de quedarse en casa, porque no van a tener tantos hijos, ocurre sólo una o dos veces en la vida que se toma licencia por maternidad, de modo que nadie se perjudica demasiado porque ustedes no trabajen en los primeros meses de los bebes.

Les leo una parte del capítulo de Winnicott sobre el llanto de los bebes, se refiere al llanto por satisfacción.
Carla: Yo creo que uno no soporta que llore porque uno lo asocia con el sufrimiento, a él le cambia la cara... me mira... me pide ayuda y yo a veces cuando tiene cólicos no sé que hacer para que se le calmen. Es difícil verlo así

G.S.: Bueno los bebes también lloran cuando algo les duele.

Karen: a uno, a veces, le hace falta llorar y enseguida te dicen no llores, no llores...

G.S. Casi siempre cuando el bebé llora lo comparamos sin darnos cuentas a los llantos de los adultos, que cuando lloran es por cosas graves. Aunque con la experiencia que ustedes tuvieron en el embarazo y que están teniendo ahora que pudieron y pueden llorar como algo natural de esta época, comprueban que el llanto puede hacer bien y liberar tensiones y tristezas y que no sólo se llora cuando hay grandes angustias o problemas, provocados por muertes, abandonos etc., se sabe ahora, que por las lágrimas que brotan por llantos que aparecen por emociones se eliminan del cuerpo las hormonas que provocan estrés.

Sary: Y lloramos poquito, porque enseguida viene alguien y te dice, bueno ya va a pasar, no llores más. Te consuelan y no te dejan llorar.

G.S. ¿Y no haremos lo mismo con los bebes?. Parece que nos es insoportable llorar y ver llorar, y lloramos sólo en situaciones terribles, en momentos de grandes angustias, a partir de esa experiencia pensamos que cuando los bebes lloran siempre les está pasando algo grave. No podemos pensar que pueden llorar porque tienen ganas de gritar y protestar un poco y que necesitan que no siempre le digamos “no llores, no llores” como decían ustedes antes.
También podemos pensar que aunque lloren porque están afligidos por algo debiéramos dejarlos llorar, acompañándolos abrazados tiernamente, pero dejando que se descarguen un poco y aprendan a aceptar los sentimientos y sensaciones que tienen.

Daly: Hay gente que se banca menos que otra que ellos lloren, la abuela de mi marido le dice a la nena “no hay que llorar”, yo no me banco eso, será porque en este momento de mi vida yo lloro mucho y me hace bien. Me parece que la gente mayor piensa que está mal llorar.

G.S. Tengan en cuenta que los padres nos acostumbramos a los llantos de los bebes y que a los abuelos que los ven menos les resulta difícil escucharlos llorar.

Karen: El otro día lo tenía en brazos mi suegra y le decía, porque llorás, porque lloras?, con una voz tan compungida que yo me decía, ahora se va a poner a llorar ella (risas).

G.S. ¿Pero a ustedes no les ha ocurrido alguna vez que lloraron junto con ellos?

Carla: Sí, el otro día él lloraba tanto que yo también me puse a llorar, y después me decía estoy haciendo lo que no hay que hacer, yo hubiese querido poder contenerlo.

G.S. Saben que muchas veces los maridos me han contado que han llegado a la casa después del trabajo y han encontrado llorando al bebe y a la mujer que no sabían a quien consolar primero.

Carla: Bueno, ese día mi marido llegó en ese momento y se encontró con nosotros en ese estado,(risas).

G.S. Cuando son muy chiquitos uno muchas veces se desespera cuando lloran mucho y no se los puede calmar.

Sary: Es que al principio es difícil darse cuenta de los diferentes llantos, después uno se va dando cuenta porqué lloran, y también que no siempre necesitan que uno los calme, a veces gritan un poco y se calman solos, tal vez sea verdad que a veces les viene bien llorar un poco.

Karen: el otro día ella lloraba y yo en un minuto la puse a la teta, la cambié de posición, la paseaba a ver conque se calmaba y creo que la pegué de carambola.
LLegamos al final de la reunión, nos es fácil separarse, pero poco a poco se preparan y nos despedimos hasta la siguiente semana.

¡Mi mamá,cumplió 93 y años!







Este fin de semana fuí a visitar a mi mamá y a festejar su cumple 93, Fué una semana después de su fecha porque quisimos hacer visitas escalonadas para que pueda disfrutarlas.

Cuando se junta mucha gente se que queda aislada porque no escucha bien.

La encontré bien y contenta y además le encantaron los regalos que le llevé, una colcha nueva para la cama y un Oleo 31 para sus dolores.

Me ganó al Scrabel. Fue así: el primer partido me ganaba por lejos, pero tuvimos que dejar porque se había puesto muy cerrado, en ese mismo momento iniciamos otro que le gané por lejos. Quedó un poco rara, y luego me dijo: creo que no puedo jugar más al Rumy y al Scrabel “no me da la cabeza”, sí a la Canasta que le encanta y siempre gana. Bueno le dije yo, a mi no me parece, pero como quieras…
Al otro día me invitó a jugar y me ganó por cien puntos…quedamos las dos contentas había recuperado sus neuronas…ja, ja!!!

Más de una vez me dice medio en broma medio en serio, ¡que cosa, a mi edad lo que me pasa, soy esclava de mis limitaciones y de mis cuidadores!. (Se refiere a sus hijos y a las señoras que la acompañan, cuando la perseguimos y no la dejamos hacer cosas que nos parece que le harían mal, por ej. arreglar su cama a la mañana, podar una planta, o algunas otras cosas que ella querría hacer..).

Cuando hablo con ella de este tema siempre lo relaciono con los niños, que como ella tienen que soportar que por cuidarlos, los adultos estén siempre dándoles indicaciones, ordenándoles, diciendo lo que deben y no deben hacer, y muchas veces lo que deben sentir…

Cuando ella se queja de algo que no puede hacer y se pone triste o nerviosa, más de una vez o siempre le decimos: ¡bueno pero podes hacer esto otro, o esto otro…! Y no, ella lo que nos está diciendo es sufro porque no puedo hacer eso, ejemplo: cuidar su jardín o tener una auto y manejarlo, que siempre le gustó mucho y lo pudo hacer hasta los 87 años. No le da lo mismo que alguien la lleve en auto o se ocupe de su jardín, ella desea autonomía y no puede tenerla. No se le puede pedir que sienta otra cosa.

Igual les pasa a los chicos cuando desean hacer muchas cosas que no deben por peligrosas, por inconvenientes etc y tienen que aguantar el sometimiento a las reglas y normas que tienen que aprender, eso es muy difícil por eso se resisten tanto…reconozco que también es arduo y cansador para los padres lograr dar cuenta de la tarea de enseñarles aunque los límites también sean una muestra de amor.

martes, 2 de junio de 2009

El uso de la colchoneta.Desarrollo del movimiento propio.

Cuando son pequeñitos las madres casi no se separan de ellos, pero se los ve muy relajados en la colchoneta.








cuando crecen un poco, la colchoneta puede ser un lugar para moverse y disfrutar solos o en companía...


Desde el comienzo de los años sesenta, han aparecido muchas publicaciones sobre la importancia del rol que juega, para su desarrollo psíquico, el movimiento corporal, iniciado y ejecutado por el niño mismo y las señales que recibe como retorno, en feed-bak, relativas a los cambios que sobrevienen en el curso de la ejecución de esos movimientos.
Las funciones esenciales comprometidas son los aprendizajes, el reconocimiento del mundo que lo rodea, la formación del esquema corporal, el control de la voluntad”. (Held y colaboradores)
Desde 1959, R. W. White ha llamado la atención sobre el hecho de que no solamente el movimiento activo, iniciado por la persona puede ser considerado como una de las necesidades fundamentales del hombre, sino también el efecto ligado al acto, la sensación de provocar un cambio a través del movimiento, la eficacia, el sentimiento de competencia. Además la aparición de estas necesidades es observable a partir del nacimiento.
Citados por E.Pikler.

Emi Pikler y colaboradores nos han mostrado la importancia de ofrecer al bebé las posibilidades de experienciar su cuerpo y su movimiento con libertad. Desde los primeros días de vida podemos ofrecer al bebé un lugar sobre una colchoneta preparada para él, donde podrá estar cómodo y tranquilo y cuando llegue el momento podrá moverse con mucha libertad. La colchoneta será bueno que sea lo suficientemente grande como para que alguno de los padres o personas que lo cuiden puedan también apoyarse ahí o tenderse a jugar con el bebé.
Debe planificarse con el encanto necesario, en el lugar o los lugares que se elijan para que el bebé pueda ahí ir desarrollando su “vida de bebé”. Hacer “vida de bebé” no es fácilmente definible, mucho de la vida de bebé tiene que ver con la dependencia y profunda unión con las personas que lo cuidan, también pueden aparecer opciones y momentos para estar concentrado en sí mismo o mirando algo o explorando un juguete cuando llegue el momento.

Los padres pueden ofrecerle la posibilidad de enseñarle a desarrollar y disfrutar de las capacidades propias en todas las áreas de su ser, en esta propuesta se ponen en juego las relacionadas con el movimiento propio, abriéndole un campo de experiencias que le darán muchas opciones de experimentar el poder, la sensibilidad y la destreza del cuerpo al mismo tiempo que desarrolla algunas bases para su autonomía.

Estar en la colchoneta le abrirá al bebé una campo de experiencias respecto de su cuerpo, el espacio, el contacto con el mundo a través de la mirada, el desarrollo y posibilidades de movimiento propio (que se diferencia bien en su forma y ventajas, respecto del movimiento provocado por los adultos sobre su cuerpo), y como dije antes desde muy pequeño empezará a saber y disfrutar de momentos en que estar consigo mismo puede ser una fuente importante de hermosas experiencias.

En el desarrollo del movimiento corporal y la mirada al mundo desde sí mismo/a me parece que la colchoneta es una de las mejores posibilidades, porque los demás instrumentos (cochecitos, huevitos) para bebes o le limitan moverse en libertad o le impiden ver.
Limitan el movimiento y también les obligan a tomar posturas para las que todavía sus músculos y estructuras corporales no están desarrolladas, me refiero a estar sentado de alguna manera antes del fortalecimiento necesario de esas estructuras musculo-esqueléticas.
Esto no quiere decir que no pasen algunos ratos en el cochecito o la sillita del auto, etc, la propuesta es que pase más tiempo en la colchoneta que ahí. Muchas veces a la hora de cenar tener el bebe cerca sentado en la sillita del auto permite pasar un buen momento juntos mientras es pequeño. Llevarlo en el cochecito a la cocina mientras se cocina o a la puerta del baño para darse una ducha puede ser una muy buena solución.

En la colchoneta van a observar como el bebe va adquiriendo posibilidades de movimiento que realiza espontáneamente cuando sus deseos de moverse lo impulsan y su cuerpo empieza a permitir hacerlo.
La colchoneta es una especie de plaza o campo de deportes para los primeros meses, que permite ejercitar el gran deporte y aprendizaje del movimiento propio con todo lo que eso implica para el resto de su ser, lo psicomotriz se desarrollará armónicamente. Aunque no sustituye a la plaza en su calidad de salida al aire libre, distracción y nuevos horizontes.
El tamaño de la colchoneta puede ser de un metro de ancho por dos de largo y por cinco centímetros de altura, se puede comprar la plancha de poliéster y luego forrarla con una tela lavable. Puede tener una lado de plástico para apoyarlo siempre en el piso.

martes, 28 de abril de 2009

viernes, 24 de abril de 2009

Primer trimestre del embarazo







Cuando se confirma el embarazo la mayoría de las mujeres comienzan a sentir cambios en su corporeidad. La nidación y desarrollo del embrión en el útero, la placentación y los cambios hormonales propios de ese momento determinan, junto a la incorporación de la idea de tener un hijo, los síntomas que muchas mujeres tienen en el primer trimestre.

Nauseas, vómitos, mareos, pesadez y un cierto ensimismamiento que se manifiesta corporal y psíquicamentente como ganas de estar quieta, recogida, descansando, también las inquietudes emocionales frente a la responsabilidad asumida son parte de la tan importante y necesaria adaptación al embarazo.


Este entramado de sensaciones corporales extrañas, emociones nuevas o conocidas, pero diferentes, temores indefinidos o bien definidos, tienen diferentes modalidades para cada mujer, pero al fin, cada una pasa por ese período en que necesita centrarse en sí misma, dedicarse a aceptar las transformaciones y el esfuerzo que implica la gestación. Muchas veces es un gran esfuerzo, otras más leve y por lo general siempre es muy difícil saber porqué se presenta así.

Sabemos que todo esto le sucede a la embarazada más allá de la alegría que sienta por gestar a su hijo, y además, aunque lo haya esperado y deseado intensamente, incluyendo si hizo largos tratamientos para lograr el embarazo.


Tan grande como la maravilla de darse cuenta que un nuevo ser se desarrolla en su cuerpo, es la sorpresa del esfuerzo que esto exige. Podríamos decir que con la gestación a la mujer se le aparece otro cuerpo y otra vida que tendrá que conocer e ir aceptando paso a paso, es parte de esta historia, cuesta pero vale lo que cuesta.

Cada mujer tendrá conectarse con su cuerpo cambiante, convivir con los “síntomas de embarazo” y encontrar las mejores posibilidades para cada momento, esto puede implicar la imperiosa necesidad de más descanso y el darse tiempo para estar recogida en su mundo interior.


El mundo circundante no siempre entiende estas necesidades y no se apoya lo suficiente a la mujer, debiéramos concretar redes de apoyo y encuentro entre embarazadas para compartir estas vivencias.


En los primeros meses es necesario respetar los estados de poca energía cuando aparezcan, y también los temores hacia ciertos movimientos y esfuerzos. Es lógico que en esa etapa se sientan temores frente al movimiento y se tengan dudas sobre “lo que se puede hacer”, puesto que el estado de embarazo es desconocido para las primerizas, aunque a veces suele sucederles esto mismo a mujeres que ya hayan tenido otros hijos.


Estos temores a veces se ven incrementados porque suelen aparecer al moverse dolorcitos y pequeños tirones en el abdomen que se deben al crecimiento del útero, y que si fueran intensos es necesario consultar al médico.

martes, 21 de abril de 2009

Carta Silvina al empezar su parto



Silvina
Me llamaste, acabas de perder el tapón mucoso y tu médico dijo, después de revisarte haciendo un tacto vaginal que tenés un centímetro y medio de dilatación en el cuello del útero. Falta muy poco, también dijo… Te sentí contenta y bien, esperando el parto que hará nacer a tu hijo.

Hay algo que quiero decirte porque sé que has hecho mucho para estar bien preparada, lo que quiero decirte, por algo que percibí en la conversación telefónica que recién tuvimos, es que si en medio del parto te sentis extraña con vos misma y te parece que eso que te sucede es más fuerte emocionalmente o más doloroso de lo que esperabas, y pienses que nadie te había preparado para eso, es porque estás haciendo tu propia experiencia, tu singular y única experiencia para lo cual tendrás que abrir las puertas de tu percepción, expandiendo tu conciencia.

Es que estarás haciendo tu camino, diferente al de otras mujeres, ese que es solo tuyo y que recorrerás acompañada por tu marido y tu equipo médico.

Nadie podría anticiparte las vivencias de ese acontecimiento, eso es sólo tuyo.

También te acompañarán tus recuerdos y no sólo los concientes,
cuando te estremezcas y sientas algo así como que tus emociones son demasiado conmovedoras, cuando tiembles y no sepas qué sucede, tal vez estés conectándote con lo guardado en algún lugar de vos misma, con la sabiduría de tu propio nacimiento, de tu recorrido existencial e irás comprendiendo el lugar de tu bebé para estar más cerca de él y ayudarle mejor, seguro que eso es parte de lo que puede suceder.

Puede darte miedo lo desconocido, pero no pierdas tiempo en pensar que no sabías de antemano eso que sucede, porque no se puede saber, es algo del devenir que será tuyo. De lo que podes estar segura, en principio, es que podrás hacer cada esfuerzo que sea necesario y si algo no podes te ayudarán las personas que te acompañen.
Te he visto fuerte y decidida, espero que puedas recibir feliz a tu hijo.

Un gran abrazo.
Graciela.

jueves, 16 de abril de 2009

Prepararse, también para una cesárea.






Esta foto tiene ya algunos años, es preciosa, esta madre cuando nació su hijo, pudo ver el momento en que "él emergía de las aguas", así me lo dijo, porque bajarón las telas que tenía por delane. Luego, como verán se lo dejaron un momento sobre su pecho, la carita de su hijito junto a la suya, eso para ella fué maravillos.


La cesárea abdominal es la intervención quirúrgica que tiene por objeto extraer al bebé y sus anexos (placenta , membranas, cordón umbilical) a través de una incisión en la pared abdominal y otra en el músculo uterino.

Si el parto evoluciona de un modo deseable, es decir, si la madre y el hijo hacen su trabajo de desprendimiento de tal manera que ambos estén bien y el bebé pueda transitar el canal de parto sin riesgos, el nacimiento se dará por vía baja. Pero si en ese camino aparece algún obstáculo que dificulta seriamente o impide las posibilidades de continuarlo, si el bebé o su madre corren algún riesgo y no se pueden tomar otras medidas que garanticen su integridad, se deberá recurrir a una cesárea abdominal.

Una vez que el bebé está en condiciones de nacer porque ya ha alcanzado la madurez necesaria, lo importante es que pueda separarse bien, nacer sin sufrimientos innecesarios o graves, y algunas veces esto sólo puede darse por una operación cesárea.

Las razones por las cuales se llega a una cesárea son varias. La mayoría de las veces no se puede prever y la decisión se toma en pleno trabajo de parto. Cuando esto ocurre se presenta un momento difícil para la mujer que se ve sorprendida por algo que no esperaba. Por eso es necesario que esté preparada para cambiar de imágenes y comprender que aquél parto por vía baja que deseaba no puede ser, que se ha vuelto imposible y que la cesárea será una solución que permitirá que su hijo nazca sano.

Es necesario reflexionar sobre esta forma de nacer, que es una realidad posible, de la que ninguna mujer está exenta. Incluirla dentro del horizonte personal permitirá cambiar las expectativas puestas sólo en un parto por vía baja para aceptar esa realidad abriéndose a la experiencia que la vida ofrece.

Prepararse para la cesárea supone, no solamente, la necesidad de estar informados acerca del proceso operatorio, sino también la de ir enfrentando los sentimientos de temor y frustración que puedan aparecer ante este hecho.

La mujer necesita reflexionar sobre que la vía a través de la cual nace su hijo, no la define como madre. Que lo será porque tendrá un bebé y a lo largo de muchos días y muchas noches velará por él y le dará lo necesario para que pueda crecer. Puede llegar a sentir que no pudo estar activa pujando en su parto pero deberá saber que ella pujará a su hijo muchas veces a lo largo de la crianza y que muchos de estos pujos serán tan significativos como el parto.

Es cierto que la cesárea exige, además, que la madre soporte en su cuerpo una operación quirúrgica. No sólo sentirá que pierde la posibilidad de un “parto natural” y las expectativas que tenía puestas en él, sino que deberá ir al quirófano -donde su marido puede no estar presente-, aceptar una incisión en su cuerpo, dolores e incomodidades del postoperatorio que le impedirán estar con su bebé cómodamente ese primer día. A pesar de todo esto es necesario aceptar esta solución porque llegado el momento resolverá un problema importante.

Por supuesto, hay que diferenciar las operaciones necesarias de las que se hacen por otros motivos (comerciales o de comodidad) con lo que no estamos de acuerdo.
Lo que buscamos es hacer una buena preparación para vivir el nacimiento del hijo tan intensamente como lo merece ese acontecimiento. Me refiero al nacimiento, no al parto por vía baja o por cesárea. Rescatar el momento del encuentro con el bebe fuera de la panza puede ser realmente maravilloso más allá de la vía a través de la que nace.

Y que la mujer esté preparada, además, para pasar lo mejor posible esa operación que le toca vivir, consciente del hecho que está protagonizando el nacimiento junto a los profesionales que la asisten, por su compromiso total con ese hecho.

Protagonizando de otro modo, abriéndose a esa experiencia invistiendo el quirófano de amor, buscando la potencia y la conexión necesarias, será lo le permitirá salir del lugar pasivo que imagina o teme, para ocupar el lugar de la que da a luz de otra forma. Tan llena de vida como la que está en sala de partos y como ella enfrentando sus temores y emocionándose al besar a su hijo por primera vez.

Evitaremos así, pensar que ayudar al hijo a nacer es sólo cuestión de esfuerzo muscular, para poder valorizar nuestra conexión emocional y espiritual en ese nacimiento.
El reconocimiento del hijo separándose y separado de su cuerpo, será un trance por el cual pasará cada madre, sea cual fuere la vía a través del la cual haya nacido. Y ambos vivirán ese desprendimiento con las contradicciones que tienen muchos de los grandes momento de la vida.
La pareja frente a la situación concreta

Existen varios motivos por los cuales los médicos determinan hacer una cesárea. Algunos de ellos pueden ser: que el canal del parto sea estrecho y no permita el paso del bebé, o cuando éste es muy grande y no puede encajarse en él, o si está de “cola” y no se da vuelta a tiempo o si está sufriendo y quiere evitarse un sufrimiento grave, etc..

Cuando el médico comunica la decisión de hacerla, suele aparecer un momento de ansiedad muy importante, que hay que permitirse sentir y a la vez tratar de superar para que la mujer vaya en las mejores condiciones posibles a la sala de operaciones. Prepararse con anterioridad para esta circunstancia, aunque uno sepa que es sólo una posibilidad, permitirá en ese momento adaptarse más rápidamente y pasarlo mejor.

Si hay tiempo, el hombre puede masajear y mimar a su mujer ayudándole a relajarse con imágenes agradables y positivas, quizá le sirva pensar en el momento en que verá a su bebé o que lo tendrá en sus brazos o cualquier otra propuesta que pueda tranquilizarla y relajarla.
Antes de la operación la enfermera le rasurará el pubis y la prepara como corresponde.

La mayoría de los sanatorios no admiten que los maridos estén en las cesáreas de sus esposas, sin embargo, sería ideal que el hombre que así lo desee pudiera acompañar a su mujer en ese trance. Se ha visto que en muchos casas a sido enormemente beneficioso.
Lo más frecuente es que, llegado el momento lleven a la mujer a la sala de operaciones y que él espere en una sala contigua o en la misma habitación en que estaban. Es conveniente que el hombre llame a alguien para que lo acompañe, esto se puede arreglar previamente avisando a algún amigo o pariente que lo llamará en caso que esto suceda.

Ya en el quirófano, las enfermeras ubicarán a la mujer en la camilla de operaciones -este es otro momento un poco difícil porque todavía no se encuentra ahí su médico y puede sentirse sola- luego vendrán el anestesista y las enfermeras para colocarle la anestesia. Sólo en casos de mucha urgencia se usa anestesia total, lo común hoy día es la peridural, que se coloca en la columna y sólo anestesia desde la cintura hacia abajo, de modo que la mujer está despierta y consciente en el nacimiento de su hijo. Se coloca en la columna, la mujer en posición sentada, redondeando la espalda, mientras es sostenida por delante por una enfermera, no duele al ser aplicada.

Recostada nuevamente en la camilla, la elevarán en la zona de los pies y la cabeza quedará levemente más baja. Las enfermeras preparan los campos operatorios cubriendo a la mujer con telas estériles.
Luego llega el médico obstetra y sus ayudantes y comienzan su trabajo, el bebé nace a los diez o quince minutos de comenzada la operación. Generalmente le avisan a la madre dos o tres minutos antes de sacar al bebé, diciéndole "que se prepare que su hijo está por nacer". La emoción y el entusiasmo puede ser tan grande como en un nacimiento por vía baja.
El obstetra, después de sacar al bebé se lo entrega al neonatólogo, quién lo acerca a la cara de la madre para que pueda verlo y besarlo. En algunos casos los revisan antes de mostrárselo. Conviene que charlen previamente con él para conocer su modalidad.

Actualmente, salvo casos de mucha urgencia, la incisión se hace sobre el pubis, en forma transversal y tiene más o menos diez centímetros de largo. Una vez abierta la "puertita" en las paredes abdominales y en el útero, el médico accede directamente al bebé. En casos de urgencia la incisión se hace desde el ombligo hasta el pubis.

Después que el bebé nace, el obstetra saca del útero la placenta y las membranas y sutura el útero y el abdomen y deja perfectamente suturado lo que había cortado. Esto dura alrededor de media hora. En todo el tiempo en que transcurre la operación conviene que la mujer se relaje mentalmente, repitiendo un mantra que conozca o con el siguiente ejercicio: imaginar una flor apoyada sobre el pecho que se mueve con la respiración, el inspirar sus pétalos se levantan y al exhalar se relajan. Es un ejercicio de relajación que conviene practicarlo muchas veces.

Finalizada la operación, la mujer es llevada a su habitación, y si la herida duele le administraran calmantes hasta que su dolor se alivie, aunque no siempre se puede lograr que desaparezca totalmente, si sucediera esto es necesario que la persona que está al lado de la mujer le ayude a relajarse de alguna manera.

Si todo el proceso ha sido muy largo, es probable que el hombre también esté muy cansado y que necesite un tiempo para recuperarse. Es necesario, entonces, que mientras el descanse otra persona esté al lado de la mujer para contenerla y ayudarla. Ella necesitará que se acepten sus quejas y que se la anime suavemente. En pocas horas estará bien y disfrutará de su bienestar y el de su hijo.

Durante el primer día es conveniente no hablar para evitar los gases en los intestinos y recibir solamente a los más íntimos para poder recuperares con tranquilidad. Un bloc y una lapicera pueden resultar útiles para escribir lo que se desee comunicar a los demás. Una almohada debajo de las rodillas o de los muslos le ayudarán a estar más cómoda.

Quién la acompañe, o una nerse, pueden ayudarle a poner el bebé al pecho pocos minutos cada vez. Tratando de que ella pueda apoyarse sobre un costado de su cuerpo, se le colocan almohadas detrás para que pueda mantenerse en esa posición sin esfuerzo. Se apoyará el bebé sobre la cama cerca del pecho y se lo sostendrá el tiempo necesario hasta que el se prenda bien y la madre se sienta cómoda.

En muchos casos por proteger a la madre se ordena que en las primeras horas el bebé
permanezca en la nersery, sin embargo muchas mujeres prefieren que el bebé esté en la habitación aunque no se sientan completamente bien. En ese caso se puede pedir que lo traigan y el papá puede probar descansar con él sobre su pecho, en caso de que lo desee, si está muy cansado puede cuidarlo otra persona que sea buen continente para él. Generalmente el que el bebé esté en la habitación mejora y tranquiliza a la madre.

El malestar por el postoperatorio dura pocas horas. Durante ese tiempo cuesta moverse, a veces por el dolor y otras por temor, son momentos en que hay que usar la relajación como una verdadera terapia, para tolerar el tiempo necesario para la recuperación.

Cuando el médico indique que la mujer puede levantarse de la cama será conveniente, antes de hacerlo, movilizar todo el cuerpo, articulación por articulación suavemente, para recién después intentar levantarse. El primer intento será sólo para sentarse en la cama con las piernas colgando, para lograrlo hay que ponerse sobre el costado del cuerpo cerca del borde de la cama, dejando caer las piernas poco a poco, luego apoyar las manos sobre la cama a la altura del pecho y cintura empujando hasta elevar la parte superior del cuerpo, una vez conseguido esto, quedarse sentada unos minutos y luego recostarse de nuevo. La próxima vez puede intentar pararse después de estar unos minutos sentada, apoyándose en los hombros de alguien con sus brazos hasta apoyar los pies en el piso y con las rodillas semiflexionadas dar pasitos cortos hasta una silla donde pueda sentarse.

El tiempo de estadía en la clínica es de tres a cinco días después del nacimiento y se recomienda que de vuelta en casa se cumplan las indicaciones de reposo y descanso que dé el médico.

















lunes, 13 de abril de 2009

Preparar a los niños para la mudanza de casa.




Leonora preguntó en la última reunión cómo preparar a Milena de seis meses para la mudanza de casa, como no hubo tiempo suficiente para hablar el tema, le escribí una carta.

Leonora, como estas?

Me quedé pensando en lo que peguntaste sobre como preparar a Milena para la mudanza, y me parece que sería bueno que empieces a contarle a ella algunas cosas sobre la nueva casa, todo lo que a vos y a tu marido les gusta y cómo ustedes están haciendo esfuerzos para construir esa casa lo más linda y cómoda posible para la familia.


Contale detalles como si le hicieras un cuentito, llevala alguna vez para que la vaya viendo, por ejemplo en un lindo día de sol, dale ahí la teta o el yoghurt, hacé con ella alguna cosa allí, mostrale lo que esté en mejores condiciones y decile que ahí van a vivir los tres cuando esté terminada y se muden, contale que ustedes están llenando de amor ese lugar para que los reciba bien.


También explicale que las mudanzas son un poco complicadas, que hay que preparar todo lo que tienen en esta casa para llevarlo a la nueva y que ella va a participar de eso como de muchas otras cosas que vivirán juntos en la vida, que no tiene que temer, en la nueva casa va a tener todo lo que necesita y mejores lugares que ahora y que planean disfrutarla mucho los tres juntos.

Hablale del jardín y si se puede llevala a jugar ahí y contale que ese será un lugar en el que estarán mucho jugando y pasádola bien.


El día de la mudanza si la cuida alguien en otra lugar es mejor, pero también ese día explicale de lo que harán y ayudale a despedirse de su primera casa y agradecer lo que allí vivieron en este tiempo. Lo bebes son muy fuertes si uno les ayuda a elaborar las cosas, vinieron para vivir con sus padres los avatares de la vida y tienen energía para eso.

Un beso grande Gra.










jueves, 9 de abril de 2009

Carta II- Claudia vino a presentarnos a su bebé y nos contó su parto.

Querida Claudia:

Hoy viniste a contar tu parto al grupo de embarazadas, tu hija ya tiene un mes, tu cara y la de tu marido destilaban alegría y tu hijita es una hermosura, demos gracias a la vida!.

Todo fue como deseabas o quizá mejor, no habías escatimado esfuerzo en tu preparación, recorriste todos los temores y emociones que se te aparecían y los moviste de lugar, enfrentaste la posibilidad de este parto buscando tus mejores posibilidades y las encontraste, eso es más que bueno. Felicitaciones,

Después que se fueron y medité sobre tu relato tuve ganas de ayudarte a pensar algo:

Tu período dilatante fue muy corto y vos y tu marido trabajaron juntos, muy unidos, con habilidad y concentración.

Vos nos contaste que trabajaste muy concentrada durante las contracciones, te dolían y las podías sobrellevar.

Un rato antes de que comiencen, habías ido a la guardia de maternidad del Sanatorio donde te atendías porque habías roto la “bolsa de las aguas”, el médico te había revisado y les dijo que el parto sería muchas horas después, porque habías roto bolsa y todavía no habían comenzado las contracciones, pero apenas él se fue empezaron fuertes y seguidas.

Después de una hora en esta situación, tu marido fue a avisar a los médicos y seguramente no creyeron que el trabajo de parto se había desencadenado con tanta intensidad porque tardaron una hora en venir a revisarte, (te atendías con los médicos y parteras de la guardia de una Sanatorio de la ciudad de Buenos Aires) cuando llegó la partera y lo hizo se encontró que estabas completando la dilatación y te dijo ya está, ya va a nacer, sólo habían pasado dos horas.

Me parece que fue muy fuerte esto, vos creías que faltaban muchas horas, el impacto emocional fue muy fuerte. Contaste que te “descontrolaste” y que “no colaborabas con los médicos” en ese momento. Es alrededor de ese hecho y esa frase que quiero que meditemos.

Lo primero para decirte es que al último tramo de la dilatación del cuello uterino se le llama período de transición, es una etapa del parto que cuando no hay peridural es muy perturbadora.

Tratá de recordar que sentías y qué palabras decías. Es la etapa de transición entre el período dilatante y el período expulsivo del parto. El cuello termina de dilatarse y si el bebé está bajando bien por el canal de parto, pasa a transitar por la vagina hacia afuera.

En este momento, si no hay anestesia como en tu caso, se puede empezar a sentir la presión del bebé en los músculos perineales, se siente que algo puja por salir presionando todos los órganos de la zona y siempre se vivencia una gran conmoción en todo el ser. El bebé está pidiendo que se abra la puerta un poco más…

Es como si el cuerpo en su inteligencia emocional y biológica supiera que está frente a un acontecimiento trascendente, desde la conciencia la mujer siente y responde a tanta energía que genera en su cuerpo. ¡Qué fuerte es ese momento!.

En ese momento casi todas las mujeres dicen no puedo más, no quiero más, parece que quisieran volver atrás y renunciar a parir. Parece que hay que sobrepasar todo límite para poder parir!

¡Cuántas fantasías concientes e inconcientes se agolparán en la mente!… y muchas dudas y preguntas, ¿Seré capaz?, ¿Será tolerable esta separación? ¿Qué será de mí, de mi cuerpo?, ¿Porqué late tan rápido mi corazón, habrá peligro que le suceda algo malo? ¿Saldrá todo bien? Cada pregunta contiene otras, cuántas no sabemos, en ese momento sólo algunas se harán concientes y sólo algunas se podrán expresar.

Por eso es bueno prepararse para no callar nada, para expresar y preguntar y pedir todo lo que se desea y necesite, esto puede ayudar a desbloquear la energía que tiene que fluir para parir, si algo de lo que una pide no se puede hacer los profesionales lo indicarán oportunamente.

Investigar esto es apasionante. Intentar comprender en alguna medida los malabarismos psíquicos que debe hacer cada mujer para poder sacar al hijo de su cuerpo, para poder separarse y aceptar esa separación. Poco se habla de esto.

¡Entonces vos no te descontrolaste! vos viviste la intensidad de esa energía de transición en ese momento del parto, tuviste el impacto, el aturdimiento y confusión propios de ese estadío del trabajo de parto.

Si tratás de recordar ese momento, seguramente encontrarás que tenías sensaciones fuertes en todo el cuerpo y especialmente en el canal de parto, sensaciones que te atemorizaban, el bebé ya estaba muy abajo, ahí aparecen temores por el propio cuerpo, a que se desgarre la vagina cuando pase el bebe, o temor a que a é le suceda algo malo, temor a no poder parir bien, temor a perderse...

Claudia es tanto lo que en esos momentos sucede… la energía del parto es poderosa, te transforma, se manifiesta en cada contracción que dilata el cuello y empuja el bebé por el canal, cuando la partera te revisó y constatando que se completaba la dilatación te dijo ya está, tomaste de golpe conciencia que tu cuerpo había abierto la puerta.

Los profesionales lo detectaron con un tacto vaginal, pero vos todavía no habías tomado conciencia, por eso esa especie de descontrol, hasta que no llegan los reflejos de pujo la mujer “no sabe” que falta poco, la sensación de pujo es un aviso intenso del cuerpo, está comenzando la expulsión del bebé y una no puede decir “quiero esperar un ratito”, el cuerpo manda claramente, en ese momento lo importante es dejarse llevar, abrir las puertas, animarse a pesar de todo…entregarse a las fuerzas y energías del parto.

Y vos después del primer impacto lo hiciste perfectamente, sólo necesitaste un tiempo de reacomodación para pasar al período expulsivo, y ayudarle a tu hijo a nacer.

Por todo esto te quería también invitar a pensar esa frase “yo en ese momento no colaboraba”, pensando lo anterior el no colaboraba no tiene lugar, aunque dijeras no sabía qué hacer, estaba aturdida, todo está bien, es así, luego una se recobra, los demás te ayudan y podes parir bien. Y desde el punto de vista de la palabra colaboración te quiero decir que son los profesionales los que “colaboran” con la parturienta, no al revés. Seguramente sobre esto hay más para decir pero dejémoslo para otra oportunidad. Cariños para todos.
Graciela Scolamieri

Carta I - A Claudia, después del primer encuentro.



Esta carta ya tiene unos años, pero la encontré guardada y me parece que será un relato importante para algunas mujeres.


Claudia


Ayer nos conocimos, vos estas embarazada de seis meses y llegaste a mí porque una amiga tuya, ella es partera y también fué alumna mía.

Cuando me llamaste para concertar nuestra primera entrevista me dijiste que era tu segundo embarazo y que estabas empezando a tener mucho miedo al próximo parto, porque en el anterior habías tenido una mala experiencia y ese recuerdo, al acercarte a este, hacía que te angusties bastante.

Hablamos mucho ayer porque a la entrevista individual que tuvimos se sumó la conversación que seguimos cuando llegó María Inés, que es una integrante del grupo de las diez de la mañana al cual te integraste.

El día era muy lluvioso y oscuro, supongo que por eso faltaron otras embarazadas que forman parte de ese grupo, pero en este caso funcionó el “no hay mal que por bien no venga” como dice el refrán, y pudimos seguir con el tema que habíamos iniciado antes, ya que María Inés venía con necesidad de hablar de cosas muy parecidas a las que a vos te conmovían.
Ella como vos espera su segundo hijo, pero a ella le faltan sólo 15 días para el parto.

Vos contaste preocupada, casi avergonzada, que llorabas por “cualquier cosa” y que eso te sucedía especialmente cuando te conectabas con el parto, sabes que me alegró mucho cuando al final de la clase de trabajo corporal retomamos ese tema y te diste cuenta que las emociones que te hacían llorar no siempre eran provocadas por angustia y malos recuerdos, sino que también aparecían emociones de amor y alegría que te hacían llegar hasta las lágrimas.

Cuesta reconocer tanta sensibilidad, tanta apertura emocional que tienen las embarazadas, que les plantea otra relación con el mundo, con los demás. ¡Qué alivio sentiste cuando M. Inés te contó que le pasaba lo mismo, y pudiste ver, además, en algún momento sus ojos llenos de lágrimas!

La sensibilidad espiritual aumenta, la capacidad de mayor conexión con las cosas profundas de la vida, la capacidad de “ver y sentir” lo que habitualmente no se ve ni se siente.

El estar continuamente en contacto con el misterio que es gestar un hijo dentro del propio cuerpo, el sentirlo moverse en las propias entrañas, las alegrías, los temores hacen que las embarazadas vivan intensamente emocionadas.

Muchas de esas emociones tienen que ver con la felicidad, con la noción de estar intensamente vivas y que el hijo también lo esté, y otras por supuesto, con el miedo de perder algo de todo eso o por el temor a enfrentar situaciones difíciles.

Lo que quiero destacar es que no siempre es angustia lo que hace llorar. Es importante esclarecer este tema y reconocer que pertenecemos a un mundo en que nos enseñaron a ocultar las emociones y a controlarlas como si fueran algo malo y vergonzoso. Es fuerte esto porque muchas veces implica que no podemos aceptar ni gozar lo que nos pertenece.

En la entrevista:

Me contaste lo difícil que te resultó transitar el parto anterior, una imagen que me quedó de tu relato es la que muestra la sensación de manipulación de tu cuerpo que sentiste en aquel momento.

Al llegar al sanatorio no sabías lo que te iba a suceder, no sabías de ninguna de las intervenciones que harían los profesionales que te atendieron, debo suponer, porque no te lo pregunté, que tu preparación había sido corta, no sabías de la enema y el rasurado que te hicieron, por suerte, actualmente estas intervenciones ya casi no se usan, para vos fueron muy desagradables. No sabías de las vías endovenosas y la estimulación a las contracciones.

Te dolieron mucho las contracciones de dilatación, sentías que no querías estar ahí, nadie te ayudo a posesionarte de tu parto y tu marido tan inexperto como vos tampoco pudo ayudarte y como si todo esto fuera poco, cuando nació tu bebe no pudiste tenerlo sobre el pecho porque estabas exhausta, y luego te sentiste muy culpable por no poder recibirlo amorosamente como hubieses deseado o como creías que debía ser.

Claudia son muchas cosas para revisar, lo haremos poco a poco en las próximas reuniones, para que puedas llegar a tu próximo parto de un modo diferente, con otro nivel de conciencia y puedas vivirlo de otro modo.

Seguramente vas a sentir algún temor, cómo no sentirlo frente a un hecho tan fuerte como ese!… pero creo que podrás prepararte para esperar tu parto con confianza en la vida, en vos y en la mayor experiencia que tenés ahora, en tu marido y en los profesionales que te atenderán. Para eso hay que trabajar, dedicándole tiempo a la preparación física, emocional y mental.

Ante un segundo parto hay muchas ventajas, en primer lugar ya sabes de que se trata porque ya pasaste por otro, y aunque te hayan quedado malos recuerdos igual se puede hacer una buena preparación, usando esos recuerdos positivamente. Podemos trabajar sobre tu capacidad actual de pensar y organizar un parto diferente.

Hay muchas cosas de un parto que se pueden preparar, prevenir, pensar como uno quiere que sean y otras que no, esas son sobre las cuales no tenemos control, esto quiere decir que vos harás todo lo posible por estar bien dispuesta y preparada pero que la vida dirá como serán.

Entonces lo importante es prepararse para el parto que se presente. Si será largo, corto, si comenzará de noche o de día, si todo será fácil o si los profesionales tendrán que realizar alguna intervención especial no lo sabemos de antemano, pero sí sabemos que podes poner tu intención en predisponerte bien y prepararte para vivir lo mejor posible cada paso.

Claudia es fuerte emocionalmente hablar y pensar en el parto, en el nacimiento del hijo, son de los hechos más importantes de la existencia, cómo no conmoverse, cómo no asustarse a veces.

El temor por una misma, al dolor, al sufrimiento, el temor por el hijo por momentos invadirán, es así, se pesentan, es como en otras cosas de la vida, pero más fuerte. En otros momentos podrás conectarte con la esperanza, con la alegría y con tus fuerzas para parir a tu hijo, sin grandes inconvenientes, eso iluminará la oscuridad.

Te prepararás para dejarte llevar por la energía del parto, para aceptar los momentos difíciles, para confiar en tu energía vital, tal vez en algún momento tengas que dejarte ir más allá de lo habitual, usar tus reservas escondidas, trascender la conciencia individual y aceptar ser camino de la vida que se manifiesta en vos y en un nuevo ser.

Preparate también para el esfuerzo, sin temor al esfuerzo o tal vez sin temor a no tener fuerzas, ellas vendrán eso lo sabes, tal vez haya que entregarse más a esa energía del parto, dejarse llevar, tolerar que habite tu cuerpo, que se manifieste en contracciones intensas, fuertes, dolorosas que dilaten tu útero y empujen y ayuden al bebé a nacer.

Es necesario disponerse a aceptar tanta energía que aparece, aunque te parezca que te da vuelta. Quizá tengas que pensar y elaborar mucho ese tema. Esa energía es tuya, de tu hijo y del universo. Preparate para ser protagonista por entregarte al parto, pero sin exigencia, aunándote con tu hijo en el esfuerzo de la separación, aceptando la transmutación que se está produciendo.

El haber pasado por un parto, hace que sepas, que durante el trabajo en muchos momentos se puede sentir que se está yendo más allá de los propios límites, que la exigencia física como emocional es muy fuerte, que aparecen sensaciones que asustan mucho, que se siente que no hay registro perceptivo para tanta cosa que está sucediendo en el propio cuerpo, por eso a veces las mujeres preguntan ¿qué es esto? ¿Qué me está sucediendo? Pidiendo una explicación que ponga palabras a tan enorme movimiento de energía, pidiendo una clave que les permita entender el proceso del cual forman parte. Claudia tal vez sea ese el momento de dejarte llevar por las fuerzas que se están manifestando, usar todo lo que aprendiste, especialmente las técnicas de concentración en la respiración o cualquier cosa que se te pueda ocurrir en ese momento que te permita sentir que podes entregarte a tu parto.

Decíamos que en algún momento podes sentir que se te acaban las fuerzas, eso les pasa a casi todas las mujeres, no te asustes por eso, luego se comprueba que hay energías hasta el final, que en el momento en que parece que uno está exhausta siempre hay una reserva escondida a donde recurrir y siempre hay otros, tu marido, los profesionales que de uno u otro modo te infunden la fuerza que necesitas, te darán imágenes, palabras o caricias que te llenarán de confianza y energía.

Creo que es importante que te prepares, espiritual, emocional y físicamente integrando todas las áreas de tu ser. Muchas veces en la preparación para el parto no se consideran suficientemente la emociones que se van a vivir en ese momento, y sin embargo me parece eso imprescindible. No podemos dejar de hablar de las ansiedades sobre el propio cuerpo, los temores por el bebé, el miedo al dolor, el dolor emocional y el miedo a la separación que de una u otra forma se presentan en ese momento. Si bien cada mujer es diferente y también lo es cada parto y cada situación, siempre habrá una intensa movilización emocional para la cual una mujer puede prepararse. Seguiremos con este tema.

Cariños
Graciela