viernes, 14 de agosto de 2009

PORQUÉ ES IMPORTANTE QUE EL HOMBRE AYUDE A SU MUJER EN LA PREPARACIÓN PARA EL PARTO



En nuestra cultura todavía hay gente que piensa que el hombre no tiene nada o muy poco qué hacer en la preparación para el parto y trabajo de parto, esta idea determina que él o ellos se pierdan la posibilidad de poner su afecto y su fuerza de padre y compañero en ese momento.

Cuando digo parto no me refiero al momento del período expulsivo en sala de partos sino a todo el trabajo que comprende la preparación para el parto, el acompañamiento cuando comienzan las primeras contracciones de pre-parto, durante el período de dilatación en casa y en el sanatorio, y por último si el hombre se siente en condiciones, su presencia en sala de partos. Es mucho lo que un hombre puede ayudar aunque no presencie el nacimiento, el parto suele demandar mucho tiempo y trabajo antes de llegar al período expulsivo en sala de partos.

Desde el momento que comienzan las primeras contracciones pueden trabajar juntos y entre los dos ayudar al bebé a nacer. El hombre no sólo puede colaborar con la mujer, también puede durante todo el tiempo puede hablar a su hijo, estimularlo a que haga su camino, porque el bebé oye a su padre desde el sexto mes y reconoce su voz si él le habla, también reconoce su energía a través de la panza si lo acaricia.

Todo esto hace que le tengamos que dar importancia a la preparación, y lo que quiero remarcar es que no sólo es necesario “prepararse intelectualmente” sobre cómo son los partos sino que hay que hacer una práctica disciplinada y conciente todos los días por lo menos los dos últimos meses. Así la mujer estará en las mejores condiciones posibles para trabajar en el parto.

La mujer debe hacer un ensayo diario de algunos ejercicios, es la única manera para que pueda usarlos realmente durante su trabajo de parto. Podríamos compararlo al entrenamiento que hace un deportista, a nadie se le ocurriría pensar que un destacado jugador de tenis podría estar en condiciones de enfrentar un partido de alto rendimiento si no se preparara disciplinada y concientemente.

Muchos partos pueden implicar un esfuerzo quizá mayor que la prueba atlética más fuerte que podamos pensar, sin embargo se hace difícil concientizar que un ensayo y concentración ayudaría a enfrentarlo en mejores condiciones. No alcanza la preparación que alguien enseña y que se escucha y practica una vez, sino la que se hace diariamente por lo menos los dos últimos meses.

¿Y porqué prepararse en pareja?, porque el afecto del hombre en el momento del ensayo diario ayuda a la mujer a enfrentarse con los temores que aparecen al realizar la práctica, porque al hacerlo se pone en contacto con el futuro parto intensamente. Y porque al igual que un entrenador puede ayudar, acompañar y hacerse co-responsable del entrenamiento.

La experiencia muestra que a las mujeres les cuesta mucho prepararse solas, porque cuando intentan hacerlo las asaltan los temores al parto, imágenes difíciles, inseguridades y al no tener con quien compartirlas abandonan el intento. Es necesario ayudarlas. Entre dos es más fácil, la intención y voluntad conjunta pueden dar la posibilidad de hacerlo, aunque también pueden aparecer fuertes movilizaciones emocionales. Si el hombre se hace co-responsable la mujer hará su entrenamiento aunque aparezca algún temor.

Tenemos que tener presente que el parto no es algo “sólo de la mujer”, es un acto sagrado en el que nace un nuevo ser y en el que estamos implicados todos los que algo tenemos que ver con él y muy especialmente el padre de ese bebé. Los profesionales podemos unirnos a la pareja y poner nuestra mejor energía y será eso una maravillosa colaboración, pero el centro, en el capullo central estarán la mujer y el hombre haciendo el esfuerzo de parir ese hijo. Por eso es tan importante que el hombre colabore con su mujer y si el no puede hacerlo y ella no puede hacerlo que decida pedir a otra persona que la ayude.

COMO HACER LOS EJERCICIOS DE PREPARACIÓN PARA EL PARTO EN PAREJA

Para hacer los ejercicios respiratorios es importante ubicarse en un lugar que estén los dos muy cómodos. Recordar que la preparación no es sólo física, es también mental, emocional y espiritual.

1- Unirse corporalmente de algún modo, abrazarse, tomarse de las manos, o de la manera que les venga mejor en ese momento y una vez que se logra esto recordar que aproximadamente dentro de tantos días... se producirá el parto-nacimiento, hacer unos minutos de concentración mental y de unión energética entre los dos. Aflojar el cuerpo, serenar la mente y dejar que se irradie amor a través de los cuerpos, recuerden que además de esperar un hijo son un hombre y una mujer que se aman. Cuando se sientan preparados sigan así:

2- El hombre dirige a su mujer de la siguiente forma: imagina que está por comenzar una contracción, repasemos lo que aprendiste: concentrada en el presente.... con confianza... aflojando el cuerpo.... serenando la mente... buscando imágenes de abrir el camino para el bebé... tomando energía... entras en un estado de conciencia extraordinaria... nos imaginamos los dos en un capullo de energía que nos contiene, que nos da fuerzas y protege.
Imaginá que tu panza comienza a contraerse poco a poco y que seguramente vas ha sentir algunos tironeos en el cuello del útero... también puede que sientas que el bebé empuja... o algo parecido... tal vez sientas dolor, una emoción muy fuerte... tal vez mucho temor... tratá de concentrarte mentalmente y empezá a dirigir tu respiración... al principio es tranquila y profunda... recordá que tenés que dejar el pecho bien flojo para que pueda entrar el aire, cuando exhales imaginá que sale el dolor hacia afuera... cuando inspires conectate con la energía que hay en el aire y tomala para tener fuerzas... podés decir tomo energía al inspirar y relajo al exhalar... imaginá que nuestro bebé también está trabajando, démosle el mensaje que le estamos ayudando... ya van 15 segundos... ahora la contracción va ser más fuerte... concéntrate más y no te asustes, ayúdate con la respiración... intenta que el dolor salga con el aire... podés acelerar un poco el ritmo si te hace bien... cuando repires imaginá que la energía llega hasta el lugar del dolor para que se abra y alivie... imagina que el cuello del útero es una puerta que se abre... van 30 segundos... dentro de poco esta contracción termina... respiremos juntos... (hasta los 45 segundos), van 45 segundos... pasá a una respiración mas lenta, oxigenate bien que le llega al bebé... ya falta poco..(avisar cuando) van 60 segundos...ya pasa. Ahora dos respiraciones profundas y descansá. Descansan los dos.
3- Este ejercicio se puede hacer con la mujer en una posición en que el hombre pueda hacerle masajes sobre la zona del sacro. Practicarlo por lo menos una vez por día de este modo.

3 comentarios:

Merlina dijo...

=)
Gracias Graciela por tus entradas!
Me hacen sentir ganas de otro bb!
Besos

Graciela Scolamieri dijo...

Gracias por visitar mi blog, me encanta que te guste.
qué edad tiene tu hiji?

cariños Graciela

Vero dijo...

Gracias Graciela!!
Voy entrando al 6to mes de embarazo, ya se lo mando a mi esposo!!

Cariños,
Vero